Húmeda bajo sueños.






Aligero mi marcha a tu encuentro,
Jugada por el destiempo 
y sin retorno.

Me inquietas al tacto,
guarecida en un lienzo, mis tributos.
Avecino mi olfato, más
no te veo, ciega quedo de  fiebre
sin pretenderlo…

¿Me piensas? 
en apetito impío?

Esos regazos, yo pretendo.
zozobré al embrujo
en alocado desenfreno.
Bautizada, florezco,
volar a tu dorso, reposar desnudos…

Atrás lo pecaminoso
acordonados tañíamos fuego.
Advierto las flores en las sábanas blancas
suplicado aliento los nuestros.

Saberte…sitiarme,
Sacrílego, vuelvo por otro de esos…

Esta madrugada tibia, ese olor
  poesía en mis dedos
con la  trama de tus venas
en la yema de este escrito viejo.

Déjame llegar, lluviosa
mi cintura carga manos indulgentes.

La intriga me asalta,
corroe mis sentidos, de saberte mío.

Baña mi cuerpo,
despierta en mí entre pierna,
la lluvia del desquicio ha cegado,
estas telas bautizadas,
una que otra madrugada.





Elena Demitrópulos.

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